Clientes

Ser un buen cliente

 Ser un buen cliente es aceptar los tratos que establecemos entre personas adultas.

Sé respetuoso siempre. Somos personas. Somos mujeres y por supuesto, somos trabajadoras del sexo.

Pacta el servicio con antelación, además del precio y las prácticas que quieres mantener, dinos de qué forma quieres relacionarte. Cada trabajadora del sexo tiene derecho a aceptar o a rechazar clientes, servicios, fantasías o formas de relacionarse. Hay tantas posibilidades y límites como personas.

Si nos ponemos de acuerdo en los juegos sexuales que realizaremos el servicio será mucho más cómodo y agradable. Todo es posible siempre que haya consentimiento por ambas partes. Recuerda, intentar sobrepasar los límites o actuar sin consentimiento es una agresión.

Cumple con los tiempos acordados.

Cumple con el precio. Si no te ha gustado lo entendemos, a veces sucede. Tenemos nuestros mejores y peores días, igual que tú. No pidas la devolución del dinero. No lo harías en un restaurante donde no te guste la comida… Nosotras tampoco estamos de rebajas ni trabajamos gratuitamente. La próxima vez busca a otra compañera, simplemente.

Condones y salud sexual

¡Con preservativo por supuesto! Es muy agradable encontrarse con hombres responsables con la salud.

Si nos pides hacerlo sin preservativo comprenderás que sepamos que te quieres muy poco. Además, es evidente que también se lo pides a otras mujeres, incluidas tu mujer y tu amante. No se trata de sexo de pago o no … se trata de que te cuides y cuides a las personas con quienes te relacionas. Eso por supuesto nos incluye a nosotras. Si te decimos que no lo hacemos sin condón es porque tenemos la auto estima alta y nos cuidamos a nosotras mismas. No te enfades, no nos chantajees, no nos cuentes historias de amor ni nos pases tu última analítica… mejor aprende a cuidarte.

Tu salud sexual es importante, no te olvides. Como profesionales del sexo, te recomendamos que te informes, hagas tus revisiones y hables en confianza con especialistas en tu centro de salud.

Higiene

La higiene es fundamental, si llegas bien limpito y perfumado nos gustará atenderte. Si el servicio es en un espacio privado dúchate antes o deja que te lavemos. Es un juego preliminar muy agradable.

Consumo

Si consumes drogas o alcohol no te pases. Algunas sustancias pueden provocarte problemas en la erección y ser frustrantes. Si consumes hazlo con moderación y responsabilidad, no puedes ponerte o ponernos en riesgo.

Si quieres que una trabajadora consuma contigo la puedes invitar pero en ningún caso la puedes presionar para que consuma, es simplemente desagradable. Además, nuestros servicios son mejores cuando decidimos nosotras. Si tienes la fantasía de que “perdamos la cabeza” podemos ponernos de acuerdo para que lo parezca. Como en tantas otras fantasías podemos pactar y jugar el mismo juego.

Eres un cliente?

Ser un cliente significa respetarnos como mujeres y como trabajadoras. Si ejerces cualquier tipo de violencia contra nosotras no eres un cliente, eres un agresor.

  • No nos acoses ni en el trabajo ni en nuestra vida personal.
  • Paga lo acordado, no nos robes. Somos trabajadoras no dueñas de la banca.
  • Acepta el NO como respuesta. No significa no! Siempre estamos a tiempo de decir que no y siempre tienes que aceptarlo.
  • Respeta nuestra intimidad, nuestra identidad y nuestra imagen. Nosotras respetamos la confidencialidad de la relación. Haz lo mismo.
  • No aceptamos amenazas, intimidaciones, golpes, manipulaciones, insultos, miedo, abusos, injurias ni ningún tipo de maltrato. La dignidad de las personas nunca está a la venta.
  • Recuerda que cualquier clase de robo, acoso o agresión, (verbal o física) hacia nosotras o hacia nuestro entorno es plausible de denuncia penal.

Si quieres ser un agresor (en lugar de ser un cliente) practica contigo mismo, cuestiona tu capacidad para generar relaciones sanas o desaparece. Los actuales roles de la masculinidad en una sociedad patriarcal generan desigualdad y a su vez, la desigualdad es en sí misma una violencia contra las mujeres.

Trata - Asume tus responsabilidades

Sabemos que no eres el culpable de situaciones tan inhumanas como la trata de personas. Las campañas que criminalizan a los clientes de prostitución y que os convierten en la causa no tienen en cuenta nuestras decisiones y nos criminalizan también a nosotras como trabajadoras del sexo. No eres el culpable, es cierto, pero tampoco puedes ser ciego, sordo y mudo ante la vulneración de derechos humanos. Muchas veces eres la única persona que puede contactar en privado con mujeres que están en situacion de trata. 

Nosotras creemos que como cliente de prostitución sí puedes asumir tus responsabilidades. Tanto en el respeto obligado hacia todas las mujeres como en evitar ser cliente de la trata de personas.

Contrata los servicios de trabajadoras del sexo directamente, negocia y paga por tu servicio con ella. No admitas a terceros.

Si ves signos de violencia, miedo o disgusto pregúntale, nunca actúes sólo por tu cuenta y sin el consentimiento de las mujeres. No pretendas ser un héroe, ella necesita apoyo y confianza.

Si notas que una trabajadora no puede decidir sobre su vida (tiempos de trabajo, condiciones, lugar de residencia) es posible que se encuentre en una situación de violencia.

Busca ayuda en organizaciones sociales especializadas y pásale los contactos.

Este es un excelente ejemplo de una campaña dirigida a clientes sobre la Trata con fines de prostitución forzada realizada por la APDHA. Te invitamos a leer su información.